jueves, 27 de marzo de 2014

Capítulo 2: El misterio del Lago (LORENA)

Capítulo 2:

Comienza la búsqueda

Tras descansar durante toda la noche, llegó la mañana y todos los chicos del campamento salimos a continuar con la búsqueda. Cada equipo fuimos a buscar el tesoro. Mi equipo fuimos a buscar por otro lado diferente, es decir por alrededor del lago y los demás equipos buscaron también por otros sitios más alejados del lago.
Cuando llegó la tarde en lugar de seguir con la búsqueda, los monitores nos dijeron que íbamos a jugar a unos juegos. Las chicas empezamos a jugar al baloncesto y ellos al fútbol. Estuvimos un rato jugando y luego continuamos con la búsqueda. 

Horas más tarde los monitores nos preguntaron si habíamos encontrado algo, pero ningún grupo habíamos encontrado nada.
Al día siguiente reanudamos la búsqueda y cuando íbamos caminando por el campo los de mi equipo, el azul, encontramos una especie de papiro doblado en una esquina. Mi compañero Adrián se acercó para comprobar qué era.
Al agacharse comprobó que se trataba de un mapa que parecía guiarnos hasta algún tipo de tesoro o pista relacionado con la actividad que nos mandaron los monitores.


Cuando nos lo dijo Adrián no nos lo creíamos. En un principio, los cinco componentes de mi equipo; Jesús, Clara, Adrián, David y yo, Lorena, nos quedamos sorprendidos.
De repente dijo Jesús: -Chicos, no podemos quedarnos parados pensando si esto es verdad, adentrémonos. 
De esta forma, entramos en la cueva y vimos que era cierto.

Pudimos comprobar que la cueva era un poco pequeña y por las paredes observamos que había un poco de sangre y en el suelo había muchas pisadas, aunque no parecían recientes.   

Estuvimos observando un poco lo que había dentro de la cueva, pero ya no encontramos nada más. Al rato decidimos salir de la cueva y queríamos continuar con la búsqueda pero nos dimos cuenta de que ya se estaba haciendo de noche, así que nos fuimos a las tiendas de campaña. 

Al día siguiente antes de desayunar, mi grupo y yo nos reunimos para hablar de la cueva que habíamos encontrado en la playa. Hicimos la promesa de no contar a nadie lo que la tarde del día anterior había sucedido.

Aunque no habíamos encontrado nada en la cueva, teníamos la extraña sensación de que  algo sospechosamente turbio podría haber sucedido tiempo atrás.

Lo mejor de toda esta situación era que teníamos todo el verano para descubrirlo. Y lo más emocionante es que era “nuestro secreto”.


CONTINUARÁ...

jueves, 13 de marzo de 2014

LAS PRINCESAS DELICADAS




Había una vez tres princesas llamadas Susana, Juana y Ana que eran muy altas, guapas y sanas y siempre estaban muy alegres y con ganas de jugar y divertirse.
Sus padres, los reyes, estaban muy contentos con sus tres hijas porque nunca se ponían enfermas. Pero de repente un día, sin que nadie pudiese explicar la causa, las tres princesas se hicieron muy delicadas.


La princesa Susana, la mayor de todas, estaba paseando tranquilamente por el jardín del palacio, cuando unos pétalos de rosas le rozaron ligeramente en la cabeza. La princesa cayó al suelo desmayada con un enorme chichón. Los médicos pudieron curarla de aquel golpe pero la princesa Susana quedó delicadapara siempre.



Otro día la segunda princesa, Juana, se despertó con una gran herida en la espalda. Cuando buscaron la causa de la herida descubrieron que había sido producida por una pequeña arruga de las sábanas. Los médicos pudieron curar la herida, pero la princesa Juana quedó delicada para siempre.



Entonces los reyes muy asustados decidieron construir una urna de cristal para meter en ella a la princesa Ana, la más pequeña y hermosa de las tres princesas. En el salón más grande del palacio los ingenieros reales construyeron en pocos días una enorme urna con las paredes y el techo de cristal. Dentro vivía la princesa y no la dejaban salir.

Los reyes llegaron a pensar que a su hija pequeña no le iba a pasar nada y que no se haría delicada.


Pero un día entró en la urna un pequeño mosquito y con el aire producido por el movimiento de sus alas se resfrió la princesa. Los médicos pudieron curar el resfriado pero la princesa Ana quedó delicada para siempre.



Todavía los reyes no se han puesto de acuerdo sobre cuál de sus hijas es la más delicada.





viernes, 7 de marzo de 2014

Capítulo 2: El diario de Sara (LARIS)


Capítulo 2:
La enemiga de Sara.


Día 11 de Diciembre 2013:



Al día siguiente, tras una larga mañana, tocó la campana  a las 14:00H para ir de vuelta a casa. Sara recogió sus cosas, las metió en la mochila y cuando salió de clase se encontró con Carla. Sara amablemente se despidió de ella pero Carla le  contestó: -Eh, tú, ¿dónde vas? Sara respondió y le dijo que a casa. Carla con aires de prepotencia le dijo que nada de eso, que tenían que hablar de ciertas cosas. Sara asintió con la cabeza y le advirtió que sólo   se quedaba un rato porque sus padres de podrían preocupar por ella.

- ¿Sobre qué quieres que hablemos Carla? dijo Sara aún asombrada

- Quiero que hablemos de Gabriel

- De acuerdo, ¿qué quieres saber Carla?

Carla sintiéndose más importante que Sara le preguntó: ¿Te gusta Gabriel? Porque tienes que saber que es mi novio y no me gusta compartirlo con nadie.

Sara no entendió muy bien porque le hacía todas esas preguntas. Educadamente le dijo: -no, no me gusta, no le conozco apenas, ¿Porqué me lo preguntas Carla ?

- Sólo quería advertirte que no te acerques a él, nada más. Adiós Sara. Dijo con aires de superioridad mientras soltaba una risita sarcástica.

-Adiós Carla.





De camino a casa, Sara se encontró a Gabriel y, en cuanto él vio  a Sara fue a saludarla. Sara intentó pasar de él, y  hacer como que no le había visto. Gabriel fue tras ella. Pensaba que no le había visto. De repente su nombre sonó en toda la calle: -¡SARAA!

Sara se detuvo en seco y se dio la vuelta, quedándose ensimismada ante aquel chico tan guapo.  Al girarse, le dijo a Gabriel: -¿qué quieres?

Gabriel no esperaba esa reacción por parte de Sara así que le dijo que únicamente quería saludarla. Sara un tanto antipática le respondió: -Ya me has saludado, adiós.

Gabriel noto que ella no parecía la misma chica simpática que conoció en su primer día. Decidido a saber que sucedía le dijo a Sara: -¿qué te ocurre? Te noto rara. ¿Ha pasado algo?

Sara se quedó callada y posteriormente le dijo que no le ocurría nada.
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-Simplemente he estado hablando con Carla y ella me preguntó que si tu me gustabas y luego me advierto que no me acercara a ti, que sólo eres de ella.

Gabriel se puso colorado y mirándola a los ojos respondió: -Sara, ¿yo te gusto?

Sara inmediatamente respondió que no, que sólo le conocía de un día. Gabriel le dijo que había estado pensando todo la mañana en la sonrisa tan bonita que tenía. Sara se volvió  a sonrojar como de costumbre pero le dijo que él estaba con Carla y no se quería meter en la relación que tenían ellos dos. Gabriel dijo a Sara que él no quería nada con Carla desde que apareció ella. Sara le volvió  a sonreír y Gabriel le preguntó que si por favor le daba su número de teléfono para poder hablar  con ella. Sara no entendía muy bien que le pasaba con ese chico pero no podía negarle nada. –Este es mi número: 753-14-80-22. Gabriel con una sonrisa en la cara dijo a Sara que esa misma tarde hablarían.


CONTINUARÁ...