jueves, 22 de mayo de 2014

Capítulo 4: El diario de Sara (LARIS)

Capítulo 4:

Más feliz que nunca.
Al terminar la tarde, ninguno de los dos se quería ir a casa. Se echarían de menos y a ninguno de los dos les gustaba separarse. Se conocen desde hace poco, pero ¿y qué pasa ?Después de esa tarde fantástica, llena de risas, comprendieron que no hace falta conocerse desde hace tiempo para poder gustarse. Llegó la hora de irse a casa, pero antes de eso Gabriel no dudo en decir a Sara que quería más tardes junto a ella. Sara como de costumbre se puso igual de roja que un tomate. Se fueron y Sara nada más llegar a casa se fue corriendo a esconder el ramo de flores y a meterlas en agua. No quería que sus padres la vieran con un ramo. Le preguntarían, ¿de quién es ese ramo Sara? Y cosas similares. Recibió un mensaje. Ella se imaginó que sería de Gabriel y acertó. Querían repetir esa tarde. Los dos estuvieron muy a gusto. Esa tarde estuvo llena de risas, piques... como si fuesen novios pero sin serlo. Gabriel pregunto a Sara: “Sara, tú… ¿sientes algo por mí?. Sara no sabía que contestar. Pensaba en que contestarle pero no sabía. Al final le contestó y puso lo siguiente: “¿No es un poco pronto para decirlo?”-Preguntó Sara.
-¿No puedes sentir por una persona aunque la conozcas poco? ¿aunque la conozcas de un día?. Yo siento que eres diferente. Que no eres igual que todas, tú me has llegado a gustar por la personalidad que tienes. Está claro que para que alguien te guste, te tiene que entrar por los ojos. Para mi eres preciosa, pero además de eso tu personalidad me encanta”-Contestó Gabriel. Sara estaba sorprendida. Él era diferente a los demás. ¿Quieres saber si siento algo hacia ti?”-Dijo Sara.
-“Si, por favor”-Dijo Gabriel.
-“Está bien Gabriel. No me enamoro en un día. Pero tú me haces sentir como nunca antes me habían hecho  sentir. Es verte y sonreír. No me digas porque sonrío cada vez que te veo. Porque la única explicación que encuentro es…Que tú me gustas. Te veo diferente al resto. Hoy ha sido la mejor tarde de mi vida, no he parado de sonreír, ni un segundo.”-Dijo Sara.
-“Prométeme que me lo dices enserio”. Yo siento lo mismo Sara. Quizás sea un poco pronto para poder salir, pero lo podemos intentar ¿no?”-Dijo Gabriel.
-Yo prefiero ir poco a poco. ¿Me entiendes?-Dijo Sara.
-Eso… ¿Qué significa?-Contesto Gabriel.
-Que está claro que lo quiero intentar Gabriel pero todavía no quiero que se entere todo el mundo ¿me estoy explicando?-Dijo Sara.
-Estoy de acuerdo. Entonces ¿Quieres salir conmigo?-Dijo Gabriel. Sara no lo podía creer. El chico que la hacía sonreír sin parar la había pedido salir. Estaba emocionada. No paraba de saltar en su cama. Estaba feliz e iba a disfrutar como nunca a su lado. - Claro que quiero, Cariño. Gabriel se quedó impactado. Esa “niña” (su niña) le había dicho que sí. Y eso le sorprendió mucho, pero él estaba feliz y ella también. ¿Qué más importaba? Nada más importaba. Ahora están juntos y en lo único que piensan es en volverse a ver y tener una tarde llena de risas. Te quiero-Dijo Gabriel.
-¿Cómo es posible quererme si casi apenas nos conocemos? Pero yo también te quiero, y mucho-Respondió Sara.
-Porque eres la única que me hace sentirme feliz Sara. Es verte y se me remueve todo el estómago. Cuando hemos quedado, estaba nervioso, muy nervioso. Pero estaba nervioso por las ganas que tenía de verte y lo inmenso que se me ha hecho hasta poder verte. Y al verte se me a echo la tarde como si hubiésemos estado apenas cinco minutos. Nadie me había causado ese sentimiento. Por eso sé que te quiero. Gabriel la quería de verdad e intentara hacerla la niña más feliz. -Y tú, dime ¿Por qué me quieres?
-Porque desde que te conozco, todas las mañanas al verte me sacabas una sonrisa  sin apenas hablar contigo. Te quiero y no hay más.



CONTINUARÁ...


jueves, 8 de mayo de 2014

Capítulo 5: Perdidos en Valladolid (RAÚL)

CAPÍTULO 5:

 YA DE CAMINO A CASA

 Ya estábamos en el avión. Despegamos e íbamos de camino a casa cuando de repente el avión se paró en el aeropuerto de Barajas (Madrid). Se escuchó a las azafatas despidiéndose delos pasajeros con el siguiente mensaje: “Señores pasajeros, esperamos que hayan tenido un vuelo agradable. Han llegado a su destino.”
Todos nosotros nos quedamos asustados, porque nuestro destino no era  Madrid, si no Portugal. Bajamos a ese aeropuerto a preguntar a nuestra compañía aérea que podíamos hacer para volver a casa ya que cogimos aquel vuelo equivocadamente. Ella amablemente nos dijo:
-Señores pasajeros, habrá un vuelo en 15 minutos, pero ese vuelo no pueden cogerle a no ser que cambien el billete. El próximo vuelo programado Madrid-Portugal será en 3 horas 27 minutos.

Le dimos las gracias y le preguntamos que si nos podía decir si había otra agencia de aviones que tuviese vuelos tempranos a Portugal por que teníamos que trabajar al día siguiente  y entrábamos a las 08:00 de la mañana. Si cogíamos el vuelo que nos había recomendado llegaríamos a las 09:35 por lo tanto no nos daría tiempo.
La chica amablemente se puso a comprobar otras opciones y al cabo de un rato nos dijo que sí que había uno, que la compañía era iberia, que cambiáramos el billete en su  respectivo mostrador. Le dimos las gracias y nos pusimos en marcha.
Fuimos a cambiar el billete y, la señorita que nos atendió  nos dijo que tenía que preguntar al encargado si podía cambiarnos el billete para ese vuelo:

Salieron el encargado y ella y nos dijeron que lo sentían mucho pero que no nos podían meter ahí  por que el vuelo estaba completo que solo sobraba un asiento y nosotros éramos cuatro personas.
Le preguntamos que cuando tenían el próximo vuelo y ella nos contestó que el siguiente vuelo sería en 5 horas.

Ángel enfadado de tantas vueltas se enfadó y empezó a montar un escándalo enorme en el aeropuerto. Como lo dijo voceando y cabreado, le oyó todo el mundo. Dos señores de seguridad se nos acercaron y nos preguntaron qué era lo que sucedía. Le explicamos la situación y nos dijeron que todo aquello era culpa nuestra. 
Ángel estaba muy enfadado y no era capaz de tranquilizarse. Siguió voceando a los de seguridad y estos nos detuvieron a y nos tuvieron en el calabozo dos horas.

A continuación conseguimos cambiar los billetes y para nuestra sorpresa no nos dejaban montar por haber estado detenidos por si causábamos algún problema.




CONTINUARÁ...