jueves, 8 de mayo de 2014

Capítulo 5: Perdidos en Valladolid (RAÚL)

CAPÍTULO 5:

 YA DE CAMINO A CASA

 Ya estábamos en el avión. Despegamos e íbamos de camino a casa cuando de repente el avión se paró en el aeropuerto de Barajas (Madrid). Se escuchó a las azafatas despidiéndose delos pasajeros con el siguiente mensaje: “Señores pasajeros, esperamos que hayan tenido un vuelo agradable. Han llegado a su destino.”
Todos nosotros nos quedamos asustados, porque nuestro destino no era  Madrid, si no Portugal. Bajamos a ese aeropuerto a preguntar a nuestra compañía aérea que podíamos hacer para volver a casa ya que cogimos aquel vuelo equivocadamente. Ella amablemente nos dijo:
-Señores pasajeros, habrá un vuelo en 15 minutos, pero ese vuelo no pueden cogerle a no ser que cambien el billete. El próximo vuelo programado Madrid-Portugal será en 3 horas 27 minutos.

Le dimos las gracias y le preguntamos que si nos podía decir si había otra agencia de aviones que tuviese vuelos tempranos a Portugal por que teníamos que trabajar al día siguiente  y entrábamos a las 08:00 de la mañana. Si cogíamos el vuelo que nos había recomendado llegaríamos a las 09:35 por lo tanto no nos daría tiempo.
La chica amablemente se puso a comprobar otras opciones y al cabo de un rato nos dijo que sí que había uno, que la compañía era iberia, que cambiáramos el billete en su  respectivo mostrador. Le dimos las gracias y nos pusimos en marcha.
Fuimos a cambiar el billete y, la señorita que nos atendió  nos dijo que tenía que preguntar al encargado si podía cambiarnos el billete para ese vuelo:

Salieron el encargado y ella y nos dijeron que lo sentían mucho pero que no nos podían meter ahí  por que el vuelo estaba completo que solo sobraba un asiento y nosotros éramos cuatro personas.
Le preguntamos que cuando tenían el próximo vuelo y ella nos contestó que el siguiente vuelo sería en 5 horas.

Ángel enfadado de tantas vueltas se enfadó y empezó a montar un escándalo enorme en el aeropuerto. Como lo dijo voceando y cabreado, le oyó todo el mundo. Dos señores de seguridad se nos acercaron y nos preguntaron qué era lo que sucedía. Le explicamos la situación y nos dijeron que todo aquello era culpa nuestra. 
Ángel estaba muy enfadado y no era capaz de tranquilizarse. Siguió voceando a los de seguridad y estos nos detuvieron a y nos tuvieron en el calabozo dos horas.

A continuación conseguimos cambiar los billetes y para nuestra sorpresa no nos dejaban montar por haber estado detenidos por si causábamos algún problema.




CONTINUARÁ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario