CAPÍTULO 3
MEDIO ENCONTRADOS
Al
final nos encontramos en un pequeño parquecito que nos resultaba conocido, pero
no sabíamos si era ese parque o era uno
parecido.
Seguimos adelante e hicimos el intento de volver a preguntar
a un señor que pasaba por ahí. Nos dijo que creía que íbamos en la dirección
correcta y que debíamos seguir todo recto.
Decidimos hacer caso al hombre pero nos dimos cuenta de que
se había equivocado y que por ahí no llegaríamos a nuestro destino. Posteriormente
preguntamos a otro señor, y como no sabíamos su idioma no nos pudo responder.
Retrocedimos y le preguntamos a una señora y ella nos indicó.
Estábamos bastante cerca pero debíamos girar dos calles. Fuimos por donde nos
dijo la mujer y, efectivamente allí estaba el hotel, pero estaba cerrado.
Al ver que no teníamos donde pasar la noche, intentamos
marcharnos al aeropuerto. Obviamente no sabíamos dónde estaba así que tuvimos
que preguntar nuevamente. En ese momento pasaba un señor a nuestro lado y nos
dijo que teníamos que coger un taxi o un autobús que nos llevaría directo allí.
Andando tardaríamos mucho más.
Y fuimos a una parada de taxi, pero no había ningún taxi.
Decidimos ir a buscar otra parada para no estar ahí de pie
sin hacer nada. No encontramos ninguna y decidimos coger el autobús.
Cuando llegamos a la parada de autobús nos dimos cuenta que
ninguno llevábamos dinero. El autobusero nos dijo que no nos llevaría a ningún sitio
si no pagábamos. Fuimos al banco para sacar dinero, pero también estaba cerrado.
Estuvimos buscando otro banco, pero no encontramos ninguno por esa zona así que,
decidimos ir a otro barrio para ver si había algún banco de esa misma empresa
para sacar dinero.
Al cabo de un rato
encontramos un banco, y entramos para pedirles el dinero y nos dijeron que nos
fuésemos a otro que había en un barrio llamado “parque sol” que allí nos lo
darían sin problema.
Preguntando a diferentes personas por la calle conseguimos
encontrar el barrio, y el banco.
Pedimos el dinero y nos lo dieron sin ningún problema. En la
sucursal preguntamos por una parada de autobús y nos dijeron que a 100 metros
encontraríamos una.
Llegamos a la parada y nos montamos en el autobús. Una vez
dentro preguntamos al señor del autobús dónde
podíamos hacer un transbordo para coger el bus que nos llevaría al aeropuerto.
Estábamos tan cansados que nos quedamos dormidos en el autobús
y él nos despertó en la última parada, Nos hizo pagar otro billete para volver
hacia atrás. Llegamos a la parada y una vez allí observamos que la línea que
iba al aeropuerto aún tardaba una hora en llegar.
Decidimos dar una vuelta por la zona y, cuándo nos dimos
cuenta había pasado el autobús. Esperamos allí para coger el siguiente. Llegamos
al aeropuerto y el avión ya había
despegado. El próximo saldría en seis horas.
CONTINUARÁ...


No hay comentarios:
Publicar un comentario