Capítulo 4:
Más feliz que nunca.

Al terminar la tarde, ninguno de los dos se quería ir a casa. Se
echarían de menos y a ninguno de los dos les gustaba separarse. Se conocen
desde hace poco, pero ¿y qué pasa ?Después de esa tarde fantástica, llena de
risas, comprendieron que no hace falta conocerse desde hace tiempo para poder
gustarse. Llegó la hora de irse a casa, pero antes de eso Gabriel no dudo en
decir a Sara que quería más tardes junto a ella. Sara como de costumbre se puso
igual de roja que un tomate. Se fueron y Sara nada más llegar a casa se fue
corriendo a esconder el ramo de flores y a meterlas en agua. No quería que sus
padres la vieran con un ramo. Le preguntarían, ¿de quién es ese ramo Sara? Y
cosas similares. Recibió un mensaje. Ella se imaginó que sería de Gabriel y
acertó. Querían repetir esa tarde. Los dos estuvieron muy a gusto. Esa tarde
estuvo llena de risas, piques... como si fuesen novios pero sin serlo. Gabriel
pregunto a Sara: “Sara, tú… ¿sientes algo por mí?”. Sara no sabía que contestar. Pensaba
en que contestarle pero no sabía. Al final le contestó y puso lo siguiente: “¿No es un poco pronto para
decirlo?”-Preguntó Sara.
-“Si, por favor”-Dijo Gabriel.
-“Está bien Gabriel. No me
enamoro en un día. Pero tú me haces sentir como nunca antes me habían hecho sentir. Es verte y sonreír. No me digas porque
sonrío cada vez que te veo. Porque la única explicación que encuentro es…Que tú
me gustas. Te veo diferente al resto. Hoy ha sido la mejor tarde de mi vida, no
he parado de sonreír, ni un segundo.”-Dijo Sara.
-“Prométeme que me lo dices
enserio”. Yo siento lo mismo Sara. Quizás sea un poco pronto para poder salir,
pero lo podemos intentar ¿no?”-Dijo Gabriel.
-Yo prefiero ir poco a poco. ¿Me
entiendes?-Dijo Sara.
-Eso… ¿Qué significa?-Contesto
Gabriel.
-Que está claro que lo quiero
intentar Gabriel pero todavía no quiero que se entere todo el mundo ¿me estoy
explicando?-Dijo Sara.
-Estoy de acuerdo. Entonces
¿Quieres salir conmigo?-Dijo Gabriel. Sara no lo podía creer. El chico que la hacía sonreír sin parar
la había pedido salir. Estaba emocionada. No paraba de saltar en su cama.
Estaba feliz e iba a disfrutar como nunca a su lado. - Claro que quiero,
Cariño. Gabriel se quedó impactado. Esa “niña” (su
niña) le había dicho que sí. Y eso le sorprendió mucho, pero él estaba feliz y
ella también. ¿Qué más importaba? Nada más importaba. Ahora están juntos y en
lo único que piensan es en volverse a ver y tener una tarde llena de risas. Te quiero-Dijo Gabriel.
-¿Cómo es posible quererme si
casi apenas nos conocemos? Pero yo también te quiero, y mucho-Respondió Sara.
-Porque desde que te conozco,
todas las mañanas al verte me sacabas una sonrisa sin apenas hablar contigo. Te quiero y no hay
más.
CONTINUARÁ...
Me encanta tu historia........ espero que te pongas un 10 tu profe
ResponderEliminarTu cuento es mi preferido :)
ResponderEliminarMe encanta!!
ResponderEliminarHola...te han ayudad0? una vez lei un libro que era asi y mola mazo
ResponderEliminar