CAPÍTULO
2:
LA FAMILIA
FERREDUELA JIMÉNEZ
En este castillo
vivían los reyes de Oriente Kelly y Erik. Entre sus hijos estaban la princesa
Dámaris, que era la mayor de las hermanas y detrás de ella, las princesas
Selene y Samira. Y por último los príncipes de la casa Adrián y el pequeño del
castillo, Nicolás.
Respecto a los padres, los
reyes del castillo, puedo decir que son unos padres maravillosos. Erik siempre
está muy ocupado trabajando en las labores del castillo y además siempre está
atento de su familia. Por el contrario, la reina es un poco más despistada que el rey pero
también tenía una maravillosa virtud y es que siempre tenía tiempo para cuidar
a todos sus hijos.
De vez
encunado se quedaba dormida y los niños no iban al colegio real cosa que
molestaba mucho a las princesas que siempre estaban dispuestas a aprender cosas
nuevas.
La princesa
Selene era la princesa a la que menos le gustaba ir al colegio pero si no iba
también lo echaba de menos.
La
segunda princesa, Samira era la más amable de la casa y nunca descuidaba sus
tareas de la escuela. Además era una chica muy amable y simpática.
El tercer hermano que tenía Damaris era el príncipe
Adrián que era el hermano más despistado. Además lo que más le gustaba era ir
con el rey a ayudarle y a jugar con él.
Por
último el príncipe Nicolás que era el más pequeñito del reino. Él tenía dos
añitos y siempre estaba haciendo trastadas por el jardín. En su habitación
había multitud de juguetes diferentes regalos de las princesas y de los reyes.
El príncipe era tan desordenado que la madre de Dámaris, la reina, siempre
tenía que ir detrás del pequeño del palacio para recoger su habitación.
Pese a
ser una familia real, los reyes siempre intentaban que sus hijas creciesen en
un entorno de amor y cariño. Querían que todas las actividades que llevasen a
cabo los príncipes y princesas del palacio fuesen lo más normales posibles. Por
ello todos los domingos organizaban una comida familiar en un bosque cercano a
palacio.
Celebraban
unos grandes banquetes dónde todo estaba permitido, o casi todo. Además una vez
al mes se juntaban con los reyes y sus hijos de reinos colindantes.
Este era
el día preferido de la princesa Dámaris, la protagonista de la historia. Ese
día la princesa se ponía sus mejores galas,
sus mejores vestidos.
En el
banquete había todo tipo de comidas, pavo, pollo, jamón, chorizo, langostinos, y
por último langostas. Además de eso Había unos grandes pasteles y tartas de
diferentes sabores con los que deleitar a los invitados.


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