miércoles, 4 de diciembre de 2013

Capítulo 3: La princesa Dámaris (ESTEFANÍA)


CAPÍTULO 3:


LA PRINCESA DÁMARIS


La princesa Dámaris era la más grande de los hermanos. Ella estaba siempre en su castillo y nunca descuidaba sus estudios. Cuando llegaba de la escuela ayudaba  a su mamá a poner la mesa de la comida y después de comer recogían todos los platos. Posteriormente  Damaris se ponía  a fregar los platos con su madre.



A Dámaris lo que más le gustaba era probarse ropa con su hermana Selene. Dámaris llevaba un precioso vestido de color azul y Selene siempre había preferido el rosa.
En muchas ocasiones Dámaris se sentaba a hablar con su madre y le decía:

-¿mamá cuando me podré  casar con el chico que yo quiero para mi?
_y la madre muy alegre le contestó: cuando tú te sientas preparada y decidas con que chico te quieres casar.


Dámaris pensaba que ella ya había encontrado al  hombre de su vida. Se llamaba David y llevaba tiempo saliendo con él a escondidas de sus padres.  Era moreno alto y un chico muy formal y guapo.
Dámaris deseaba casarse con él y se sentía preparada para hacerlo pero su madre decía que todavía era muy joven que sólo tenía 17 años. No obstante ante la insistencia de la niña, la madre acordó hablarlo con el padre para ver que opinaba.

Dámaris deseaba con todas sus fuerzas que su padre aprobara y viese bien el enlace con David. No había nada que quisiese más que eso.

Dámaris quería  que su boda  fuera por todo lo alto y celebrarlo en su castillo de Oriente. Además deseaba que sus vestidos fuesen los más bonitos de todo el reino.
Desde muy niña siempre había soñado cómo sería su boda. Ella era una joven muy soñadora y romántica.

A Dámaris le gustaría que su vestido fuese de color blanco, palabra de honor y muy ceñido a la cintura de donde saldría una inmensa capa a modo de falda muy pomposa.
Este era el sueño de Dámaris, pasar el  resto de su vida con la persona más especial que había conocido. Ella sentía de alguna forma que él la completaba y la hacía feliz. No quería llevar durante más tiempo la relación en secreto. Además su madre siempre se preocupaba demasiado por ella y en muchas ocasiones la castigaba sin salir de Palacio por llegar más tarde. La vida de una princesa sin lugar a dudas no es nada fácil y más cuando sigues al corazón.


CONTINUARÁ...

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