jueves, 24 de abril de 2014

Capítulo 3: El misterio del lago (LORENA)

Capítulo 3:

Buscamos el tesoro en el lago


Al día siguiente cuando terminamos de desayunar íbamos a continuar con la búsqueda, pero los monitores nos dijeron que esta vez íbamos a ir a buscar el tesoro al lago. Cada equipo teníamos que montar en una canoa. Mi equipo y yo fuimos los últimos en montarnos en ella.
Lo único que queríamos y en lo que podíamos pensar era en aquella “cueva misteriosa”.

Aprovechando un descuido de nuestros monitores decidimos darnos la vuelta para poder investigar por nuestra cuenta. Después de investigar nos llamaron los monitores para que volviéramos porque había llegado la hora de comer.

Por la tarde mi grupo y yo fuimos a dar una vuelta para investigar en la cueva y ver si encontrábamos algo más. Todo lo que estaba pasando en los últimos días era muy misterioso y parecía esconder algo. Seguimos caminando y nos encontramos una pequeña llave de oro, la cogimos y se la enseñamos a los monitores. Nos preguntaron que dónde la habíamos encontrado y les dijimos que la vimos en el suelo cubierta de tierra.

Al cabo de un rato dijo el monitor que íbamos a ir donde se encontraba la cueva y nosotros les llevamos. Entramos y estaba todo muy oscuro. Pudimos ver gracias a la antorcha que llevaba nuestro monitor. En una esquina encontramos una pequeña caja cubierta de polvo, le quitamos el polvo y resultó que era una caja de cartón y que dentro no había nada. El monitor dijo que tendrían que venir más veces para ver si encontrábamos alguna pista del tesoro. El equipo contrario encontró una brújula. Esa brújula era mágica. Si la tocabas te podría llevar a otro lugar. Llegó la noche y el monitor nos mandó irnos a las tiendas de campaña y que pensáramos que íbamos a hacer al día siguiente para seguir buscando el tesoro. Por la noche me puse a leer un libro de lagos misteriosos y ahí salía que debajo de un lago se encontraba el tesoro. Ellos pensaron que a lo mejor en el lago de las Americas también se podía encontrar un  tesoro. 


Al día siguiente después de leer el libro le dije a mis compañeros que ahí podría encontrarse el tesoro. Decidimos decírselo a los monitores y les dijeron que fueran a ver si era verdad. Mi grupo fue al lago, pero después fuimos a la cueva a ver si encontrábamos algo más. Mientras tanto los demás grupos se quedaron en el lago para buscar mejor. Al anochecer mi grupo y yo seguíamos en la cueva y los monitores preguntaron a otro grupo que dónde estábamos. Les dijeron que no lo sabían pero que a lo mejor podrían estar en la cueva. Un monitor fue a buscarles, pero dentro de la cueva estaba todo oscuro y no veía nada.

Pese a todo decidieron adentrarse…



CONTINUARÁ...


No hay comentarios:

Publicar un comentario