lunes, 2 de junio de 2014

PENÚLTIMO CAPÍTULO 5: El diario de Sara (LARIS)

Capítulo 5:

Marquemos un “para   siempre”.
Sara, estaba cansada, tenía sueño. Pero quería seguir hablando con él, sí, aquel chico que cada vez la hacía más feliz. Gabriel, respondió a Sara con una frase que la puso los pelos de punta. “Empecemos con un para siempre ¿Qué te parece?escribió Gabriel.
-“Me parece que me encanta. Pero prefiero un “por ahora”. Quiero disfrutar del presente, sin pensar en lo que pueda pasar más adelante. Aunque si mi futuro es contigo, no tengo de que preocuparme”.-respondió Sara a Gabriel”.

-“Me has dejado sin palabras dijo Gabriel. En cuanto te vea, te daré un abrazo de esos que no puedes ni hablar. Un abrazo asfisianto, creo que se llama así.”

-“No tonto, es un abrazo asfixiante. Pero yo encantada.- Dijo Sara”.

-“Me voy a la cama ¿Vale? Que descanses enana. Mañana espero verte, tengo muchas ganas”.

-“¿Enana? Tengo tu misma edad, bobo. Descansa, pero sueña conmigo, ¿eh?. Gracias por ese te quiero que me has dicho. –-“Te quiero.- Respondió Sara con una sonrisa picarona.”
-“Mi enana. No te he dicho ningún te quiero, pero te quiero-Dijo Gabriel a Sara”.
-“Me encanta lo que me dices.-le respondió Sara”.

Eso fue lo que hablaron ese día. Ya se echaban de menos y apenas acababan de estar juntos. Pero no lo podían evitar. Cuando quieres a una persona y en ese momento no está contigo, a tu lado, es lógico echarla/o de menos. Esta relación sería diferente. Como todas las parejas tendrían alguna discusión. Pero lograrían salir adelante, juntos. Sara no lograba poder dormir. Había algo que le preocupaba. Quizás le preocupaba que no saliese bien. Sara logro dormir. Gabriel estaba entusiasmado por ver a Sara. Quería verla ya, no podía aguantar más.
Llegó el día, el día de verse. Gabriel, nada más levantarse, ya pensaba que la vería. Pensaba en las inmensas ganas que tenía de poder pasar otra tarde junto a ella. Sara no sabía que ponerse. Gabriel la despertó con un típico “Buenos días, mi pequeña. Sara al recibir ese mensaje, estaba contenta. Sería un simple mensaje, pero a Sara le encantaba ver que Gabriel nada más levantarse pensaba en ella. –“Te quiero, no sé si lo sabes aun.-Respondió Sara a Gabriel”.
-“Lo único que sé, es que yo te quiero más, enana”.
-“¿Qué pasa, que todavía no te has despertado, bobo?-Le dijo a Gabriel”.
-“Creo que no, porque lo que estoy viviendo contigo es mejor que un sueño, tonta. Llevamos dos días, pero para mí estos dos días han sido los más felices. Sara, no te quiero perder-Respondió Gabriel con tono entristecido”.
-“No lo harás, ¿Vale feo? Dentro de poco nos vemos.- Dijo Sara con una bonita sonrisa en la cara”.
-“Sí, mi niña. A las 17:00, en tu portal ¿vale?”
Sara estaba preocupada. No había vuelto hablar con Gabriel. Llegaron las 17:00 y Gabriel no aparecía. Sara estuvo esperándole. Pero nada, Gabriel no llegaba. Justo cuando Sara se levantó para subir a su  casa. Llego él.
-No te acostumbres a llegar tarde,  ¿eh bobo? -Dijo Sara nada más verle. Gabriel en seguida la fue a dar un abrazo asfixiante, como él dijo.
-No me voy a separar nunca de ti, te lo prometo Sara. Sara se empezó a preocupar. -¿Que ha ocurrido? -Preguntó Sara preocupada.
-Mis padres se quieren mudar-Dijo Gabriel.
-No quiero que te vayas, y menos ahora, por favor-Respondió Sara a Gabriel a punto de llorar.
-Te he prometido que nunca me voy a separar de ti Sara…





CONTINUARÁ...

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